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Baristas emprendiendo vuelos…
«Nada como el café para estimular los sueños»

De izquierda a derecha adelante : Edgar Soria Flores, Sandra Méndez, Juan Carlos Triana, Camilo Chong y Steffany Leguizamo. Atrás Marlon Zapata y Víctor Sierra.
Hablando de sueños y de emprendimientos Edgar Soria, Sandra Méndez y Marlon Zapata efectivamente emprenden viaje, ellos a México con planes de abrir su propio negocio, el uno en Raigoza y el otro en Veracruz, ella viaja a Berlín a estudiar y a buscar trabajo como barista para ayudarse con los gastos de su diplomado allí. Los demás; Víctor Sierra, Camilo Chong y Steffany Leguizamo emprenden sus proyectos en Medellín y Bogotá con esta capacitación que los inicia en el mundo de los cafés de especialidad.

Aunque todos tenían claro que aprendiendo sobre café tendrían una base para dar comienzo a sus sueños, ninguno imaginaba que aprender a preparar profesionalmente el café, no está basado únicamente en el buen desempeño al frente de la máquina, es necesario comprender e investigar todos los aspectos del proceso.

Estos aspectos que por lo general son el preámbulo al taller práctico; en esta ocasión estuvieron a cargo de Andrés Ujueta tema que se han incorporado al programa de formación de barista en Educafes, bajo la responsabilidad de generar baristas o preparadores profesionales que entiendan a profundidad todas las variantes de la calidad y del sabor en taza, que por lo general hacen parte de la recolección y beneficio. Andrés Ujueta es un productor que ha hecho de su trabajo en su finca de Rionegro Santander, un laboratorio de experimentación en búsqueda de la calidad.

Y luego de iniciarlos en el conocimiento de los factores de calidad de la materia prima como base de un buen negocio y del éxito del mismo, Juan Carlos Triana explica de una manera teórica sencilla, todos esos pormenores de la preparación del espresso como bebida principal, las partes y componentes de máquina, molino, papel del agua, tiempos temperaturas y demás aspectos del trabajo y servicio diario del profesional del café, para luego y durante día y medio más, supervisar el ejercicio de los participantes en esta apasionante tarea de preparar y probar sus propias tazas.

Pero pronto comienza la parte más esperada y atentos observan a Juan Carlos cada una de sus ejecuciones y explicaciones, para luego pasar uno a uno a trabajar en la máquina.

Y aquello que en un comienzo era un sueño, una idea, un proyecto, se va materializando en cafés orgullosamente bien preparados, pero que seguro requerirán «horas de vuelo». Siempre insistimos a todos los alumnos que nos acompañan en estos breves cursos y talleres, que el conocimiento y aprendizaje del café dura toda la vida, que cada curso o taller que toma, es igual a las tazas de café que se preparan día a día…siempre serán una experiencia más, aprender sobre el café se hace en el campo, se hace en la industria, en el laboratorio, en la tostadora, en la tienda y en la vida diaria del hogar.
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Desde acá y como impulso a estos grandes emprendedores, les deseamos que sus sueños sean una realidad exitosa y ejemplar.
La cultura del café no tiene fronteras

Por: Victoria Angarita
Luego de que mi padre Parmenio Angarita retornara a Colombia a dictar cursos de café en
Educafés Colombia y de los compromisos que allá lo requerían y de habernos
acompañado durante 10 meses con su extenso conocimiento de café, quisimos
seguir su legado y continuar con la tarea y realizar nuestros habituales cursos de
Iniciación Básica del Barismo en Full City.

Daniel Borrás y María Cuartin fueron los baristas y entrenadores en este taller
quienes con mucha paciencia y dedicación les pudieron transmitir la pasión que
ellos le ponen a diario en Full City y darle la importancia en su preparación ya que
muchos pensarían que es una simple bebida.
Cuando comenzamos estos talleres de Entrenamiento Básico de Barista
pensábamos que el interés principal era para aquellos que querían ser baristas,
buscar una posibilidad de empleo ya sea aquí o en otro país o quiza porque la idea
era abrir un negocio de café. El curso que finalizó ayer 1 de agosto nos sorprendió
por completo, primero porque en su mayoría los participantes eran extranjeros y
porque su idea era saber un poco más del café, cómo prepararlo en casa, cómo
distinguir una mala preparación y en general disfrutar del sabor y tener la
oportunidad como ellos mismos me lo transmitieron de prepararlo en una
máquina profesional.

Markus Labusch por ejemplo, es un alemán que tuesta su propio café en casa y su
necesidad de aprender a prepararlo mejor hizo que se animara a tomar el taller.
Leandro Will argentino y recién casado nos contaba que su tema es el café, tanto
así que en el pastel de bodas había una linda cafetera italiana y el souvenir para sus
invitados, granos de café. Joseph, un estadounidense que llegó a Buenos Aires hace
poco consiguió trabajo en un café de la ciudad y tiene la firme idea de querer
aprender cada día más del tema. Y así una larga lista de historias como la de
Benjamin que es hijo de una británica y un argentino y quien ve en el café una
posible opción de trabajo u oficio. Megan que nos deslumbró con sus dibujos
didácticos de café y quien es toda una artista al respecto.


Todos en general mostraron muy buena predisposición y quisieron ir más allá de
la teoría. Algo que me pareció fascinante es ver cómo experimentaban y
disfrutaban cada clase, recorriendo paso a paso todo lo necesario para hacer un
espresso, recordando la limpieza de la máquina, el tiempo de extracción, cremar la
leche y finalmente tratando de hacer algo de arte latte, cosa que le encantó a
Leandro que cuando de latear se trataba se hacía en primera fila.

Ahora queda que nuestros participantes visiten cafés de la ciudad, que prueben
todo lo que puedan, que exijan una mejor bebida y que fomenten la buena
preparación y por supuesto el buen consumo.
Ahora vendrá nuestro siguiente taller que se dictará en la instalaciones de Full City
los días 15, 22 y 29 de agosto en los horarios de 18:30 a 21:30 horas, para más
Información al correo fullcityba@gmail
El Bueno, el Malo y el Feo
No vayan a creer que se trata del western italiano ni de una película del oeste, corresponde a los cafés que durante dos días analizamos con un gran grupo en los talleres y paneles de los curso de catación, que se realizan en alianza con Varietale Café.

Y el papel del analista luego de un estudio cuidadoso, darle a cada uno «su papel», su destino, su mercado, como en el cine convertir a los buenos en «estrellas» y a los malos y a los feos «ponerlos en su lugar.

Todo asistente a los cursos de catación, debe además de clasificar las muestras, medir su humedad, trillar el pergamino, hacer una rigurosa inspección para determinar los defectos y clasificarlos. Una tarea que aunque engorrosa, termina por enseñar a determinar sus causas y resultados en taza.

Y siguiendo con nuestro guión, para darle el papel estelar al «bueno», tenemos que conocer al «malo y al feo». Cada cata, cada mesa montada, trae sus sorpresas; no siempre vemos notas y caras alegres…

Igualmente no siempre contamos con aprendices, como ocurrió en esta oportunidad donde tuvimos de todo. Catadores del Huila con experiencia de más de tres años, dueños de tienda que tuestan y prueban su café a diario, operario de trilladora que «creció entre las máquinas y caficultores empeñados en trabajar en todos los eslabones de la cadena productiva, hasta empresarios que proyectan exportar e importar adonde van a residir, gracias al café.

En la imagen muy atentos a la primera charla del instructor, vemos a ocho personas de los diez asistentes a este taller de iniciación: De izquierda a derecha: Gustavo Idarraga de Buga – Valle, Mauricio Galeano Cruz, de San Juan de Rioseco -Cundinamarca, Mario Fernando Gómez de Pitalito – Huila Julián Andrés Duque de Cali – Valle, Roxana Zárate de Quito – Ecuador, Oswaldo Balza de Venezuela, Alejandro Armero Cano de Rovira – Tolima y Alejandro Florez de Manizales – Caldas.

Para los dos días del taller se prepararon alrededor de 30 muestras de las que llegan a diario a Varietale, de las que ofrecen en la tienda y las que traían algunos de los asistentes para ser sometidas al examen y calificación del grupo.
Típicas, Colombian, Bourbones, Caturras, Castillos, San Bernardo, Robustas, Gheisas, Javas, cafés del consumo popular y hasta unas «buenas pasillas», como dijo quién la trajo, hicieron parte de la experiencia sensorial de estos nóveles o avezados catadores, que al final de cada sesión «a ciegas» con apreciaciones iniciales en la mayoría de los casos subjetivas, arriesgadas y hasta cómicas, llegaron luego a un consenso objetivo, descriptivo y valorado en planillas que cada uno asimilo de gran manera.

Una buena cata debe ser subjetiva y mucho mejor si es a ciega.s En ella se confrontarán nuestras evaluaciones con las de otros catadores para intentar definir conjuntamente las características del o de los cafés analizados. Ayudará al éxito de la cata, el seguir un orden riguroso en las normas establecidas y disponer del instrumental adecuado, sin improvisaciones que desvirtúen el proceso.
Cada sesión, cada panel de catación fue evaluado uno a uno con la participación de todos los asistentes, que muy seguramente y partir de este taller, pondrán en práctica todos los protocolos y normas para calificar y generar sus bases de datos. En la tienda, en la planta exportadora, en la finca, en cualquier lugar donde vayan sentirán la necesidad de montar su propio laboratorio, llevar sus estadísticas y organizar un protocolo diario de trabajo.

Oswaldo y Roxana empresarios y productores en Ecuador,San Marcos ubicada en Quito, no olvidaran su paso por Colombia, donde además del entrenamiento en catación recibido en Varietale Café, también tomaron con nosotros un taller de valoración en preparación de espressos, capuchinos y bebidas filtradas. Seguramente ampliarán su carta y los varietales a elegir al momento de tostar.

Edier Perdomo quién trabaja hace ya 3 años como analista de calidad en una compañía exportadora de Pitalito, junto a su amigo y socio Mario Fernando Gómez nos suministro 2 muestras que hicieron parte de las mesas, se fue plenamente convencido de acompañarnos nuevamente en el curso y entrenamiento que se realizará en el mes de Agosto, para optar por el título de catador Q Grader. El café de Pitalito fue uno de los «buenos», que se destacó como de gran potencial para exportación.
Y para finalizar la película los espero en la red social de facebook, donde compartiremos más imágenes de este y de otros talleres y capacitaciones.
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Tips para la venta del café colombiano

Hace ya 10 meses que tomé la decisión de trasladarme a Buenos Aires a brindarle apoyo a mi hija y a su esposo en el montaje de una pequeña planta tostadora de café, para dar respuesta al creciente número de clientes de Full City, su tienda de café en esta ciudad. Aunque las tareas eran muy diversas, tanto en la tienda como en la tostadora, no dejaba de preocuparme la elaboración de un Manual sobre las características, bondades, ventajas y diferencias del café colombiano, que pudiera servir para hacer inducción y capacitación a los nuevos colaboradores que requería cada una de las áreas del negocio.
Desde antes de salir de Bogotá , le manifesté a mi hija la importancia de ir contar con un manual de inducción y capacitación del personal que se incorporaría al equipo de colaboradores de Full City que se necesitarían una vez se abriera la segunda tienda y se comenzará a competir en el mercado con un producto de alta calidad como el nuestro.
Hoy después de haber cumplido con el objetivo propuesto al viajar a Argentina, de dejar»sembrada la semilla» de la mportancia de calidad permanente, de seguir con el empeño de destacar las tiendas y lugares donde Full City suministre su producto tostado, quiero compartir los aportes que varios profesionales amigos míos me aportaron para la construcción de este documento, esperando que genere muchos más, que sirva de partida para aquellos que hacen la misma tarea en cualquier parte del mundo.
Una conclusión saque de toda la investigación y aportes de todos estos amigos: Si bien es cierto que el café colombiano nos es el primero o más suave del mundo, si lo son sus productores, trabajadores, caficultores y demás personas que con su trabajo artesanal, minucioso, paciente y esmerado, que además de las condiciones medio ambientales de los ecotopos que siempre e mencionan, como son latitud, altitud y temperatura, existe la más importante y humana: APTITUD
El café colombiano
Escribir acerca del sabor de algo es como describir con palabras a un invidente el conjunto de sensaciones que se aprecian al ver un atardecer a la orilla del mar, pues se sumarían los demás sentimientos que rodearon aquella inolvidable experiencia: la compañía de ese momento, la suavidad de la brisa sobre el rostro, la frescura en los pies descalzos sobre la arena, el olor de la brisa marina, etc. Cuando describimos un atardecer en la orilla del mar podríamos ser más específicos: de la mano de la persona amada, lo refrescante que puede llegar a ser esa hora del día después de los calores de la tarde, el color del cielo en contraste con la nitidez del agua y en conjunto se completa una escena llena de detalles.
Cuando me veo en esta posición tratando de describir los adjetivos que se puede reunir en algo así como 12 gramos de materia mezclada con agua, se siente una responsabilidad enorme pues representa en su conjunto la culminación de un proceso que guarda tras de él la historia de una región del mundo, de pueblos, familias, costumbres y en síntesis de una cultura que entendió cómo convertir un trabajo cotidiano en un arte asombroso.
El café colombiano debe tener en una primera impresión fragancia agradable que puede ir desde simples herbales hasta delicado floral, pasando por dulces frutas maduras, sofisticadas hierbas aromáticas o impresionantes caramelos que permanecen en algunos casos hasta el sabor residual en la boca. Su sabor es delicado sin ser simple pues llena y satisface la necesidad que despierta en un buen consumidor ésta bebida, la acidez siempre presente recuerda la suavidad de una montaña que imprime su huella geográfica en el sabor, recuerdo que en ésta región del mundo termina toda una cordillera.
Todo ello se puede quedar corto e insuficiente pero concuerda con la trascendencia reconocida de tal forma que de cierta manera y en algún momento se llegó a pensar que era digno de ser reconocido como un patrimonio cultural de la humanidad.
Atte,
CatAciegas
Tips y comentarios del amigo y catador Andrés Castro:
» Colombia se especializa en producir la mayor producción de Arábicos Lavados del Mundo.
- Tenemos centros de investigación de talla mundial. I.e. Cenicafé
- Existe una pasión de los productores por el cultivo.
- Han sido involucradas en pasar las mejores prácticas de producción de generación en generación.
- El servicio de extensión de agrónomos de la FNC es el mejor del mundo.
- El cooperativismo ha ayudado a soportar procesos productivos y comercialización.
- Existen empresas especializadas en la producción de maquinaria de café muy avanzadas.
- Se realizan ferias de Cafés que atraen miles de interesados.
- Es de los pocos países que tienen una industria de turismo basada en el Café en el eje cafetero.
- Más de 550.000 familias viven del Café. Son pequeños minifundistas. No existe otro gremio del campo que tenga tantos afiliados en Colombia.
- El conocimiento del Ecotopos o perfilación de sabores del país ha sido modelo para otras regiones productoras del mundo.
- Simplemente ¨Entre gustos no hay disgustos¨. Cada cliente encuentra una variada oferta de sabores en donde puede escoger.»

Lo que nos enseña JORGE ANDRES DUQUE Z Analista de Calidades de Cafè – Gestiòn Comercial -Cooperativa de Caficultores de Antioquia Ltda.
«Con respecto a la preguntas que formulas te cuento que COLOMBIA por su posición geográfica es la mejor esquina de suramérica y del mundo donde tú puedes ir a mercar a lo largo de la geografía colombiana cafés por sus:
Culturas, tierras , climas, alturas, donde danza el sol y el viento a través de llanuras y montañas , rigurosidad de lluvias sombras especies, fauna paisajes, atardeceres. Dentro de todo esto lo que más se realza es la selección manual del grano rojo de las cosechas el amor y dedicación en despulpado, fermentado, lavado y clasificado, secado; familias cafeteras Acarician y trabajan para llevar este grano a café pergamino seco con su calidad intrínseca y donde por su transformación, clasificación por tamaño peso y densidad y producir en excelso a través de proceso de torrefacción se desempaquetan los componentes aromáticos y en cada taza expresar los diferentes colores de fragancias aromas y sabores de esto hace que Colombia tenga el mejor café del mundo por su diversidad y tradición de ancestros es pasión.»

Lo que dijo mi gran amigo Arturo Uscategui de Uscateguis Café en Paris:
«Perfect Parme,
Yo creo sinceramente que en Colombia existe el mejor café del mundo porque hay gente como tú que ama sinceramente el café en todas sus formas. Gente como tu que quiere y admira al cafetero y lo siente sinceramente. Es la gente como tu que hace que en Colombia exista el mejor café del mundo.
Esta es mi nueva proposición de reformulación de la pregunta: ¿Por qué en Colombia se cree que se tiene el mejor café del mundo?
He aquí mis 4 pistas:
- Porque en Colombia el café es “especial”. Desde que el sacerdote jesuita José Gumilla trajo los primeros granos al país en el siglo 18, cientos de miles de familias han vivido el café por amor a su tierra, a su aroma, a su flor, y a toda la vida que este les ha proporcionado. Es por esa historia de vida que para cada caficultor en Colombia su café es “especial” y lo cultiva como tal;
- Porque en Colombia hay varios millones de personas que laboran en el universo del café desde la latitud de la hoja hasta la latitud de la taza, que piensan sinceramente que su café es el mejor del mundo. Y eso por ello que su café sea el mejor del mundo;
- Porque en Colombia la FNC ha invertido todos sus esfuerzos económicos y tecnológicos en la mejor promoción y en la mejor investigación para asegurar las mejores condiciones a los productores y al café que de sus fincas surge;
- Porque en Colombia el café se produce en altura y allí toma más tiempo en su proceso de floración, captando los mejores aromas de los bosques frutales que lo rodean. Naranjos, guayabos, bananos, y muchos otros compañeros del bosque nutren la suavidad, el cuerpo y el particular aroma del café colombiano.»

El comentario de un buen administrador cafetero e innovador Andrés Ujueta de Rionegro Santander:
Hola Parmenio,
«1) hablar de los cafés especiales colombianos en vez del café colombiano en general. Yo no creo que el café colombiano que se vende en el mercado de commodities sea tan bueno en realidad. 2) Yo diría que los cafés especiales colombianos están entre los mejores del mundo, pero no necesariamente que son los mejores, los cafés especiales africanos son tremendos. No sé si en Argentina tengan acceso a cafés de África.
Ahora sí, razones por las que los cafés especiales colombianos están entre los mejores del mundo:
1- oferta agroambiental diversa. Son cafés cultivados en los Andes (a excepción de los cafés de La Sierra Nevada), pero hay diversidad de suelos, alturas, microclimas (La Federación señaló 86 Regiones Designadas de Café, que son regiones agro ecológicas y agro-climáticas, delimitadas geográficamente de acuerdo al clima, suelo y topografía), y esa diversidad hace que haya un portafolio de cafés amplio con diferentes perfiles de taza.
2- los cafés especiales colombianos son arábigos, y aunque hay diversidad de perfiles como mencioné antes, en general son cafés suaves, dulces y con buena acidez.
3- porcentualmente aún son pocos pero cada vez hay más productores de cafés especiales, que están mejorando sus técnicas de cultivo y beneficio, que están haciendo innovaciones y experimentos, que están sembrando diferentes variedades y eso amplía aún más la oferta, porque además de los cafés lavados ahora empiezan a aparecer los enmielados, naturales, los de fermentación larga, en variedades nuevas que en los suelos colombianos pueden tener comportamientos interesantes, o en variedades tradicionales con procesos nuevos.
4- cada vez hay más contacto, aunque aún poco, entre los productores de cafés especiales y los tostadores y compradores de café verde de cafés especiales, nacionales y extranjeros, lo que da una retroalimentación importante a los productores y a veces hasta les da acceso a información y tecnología para mejorar la calidad de sus procesos.
5- el mercado interno empieza a aprender a tomar café, muy lentamente, es un porcentaje minúsculo de la población de consumidores de café en Colombia, pero crece y esto de a poco aumenta la exigencia para tostadores, tiendas de café y de paso para los productores de especiales.
6- por su ubicación geográfica Colombia tiene cosechas en los dos semestres del año en sus diferentes regiones productoras, eso da la posibilidad de tener cafés colombianos durante todo el año, lo que creo que es importante para tostadores y tiendas de café.
7- aunque los catadores de la Federación en los puertos de salida del país son tradicionalistas y hasta conservadores en cuanto al perfil de taza que debe tener el café colombiano, es importante que en Colombia exista una tradición de control de calidad sobre los cafés que se exportan.
Si se me ocurren más le vuelvo a escribir Parmenio, pero por ahora son las que he pensado, pero creo que acá cubro los tres determinantes de calidad (oferta agroambiental, variedad y procesos), el mercado de especiales y los controles de calidad.»

Las apreciaciones de un gran cafeinomano y consumidor de café:
Alberto Mayor (Investigador y escritor de la Universidad Nacional)Don Parmenio!!
Que alegría saber de usted.
Gracias por hacerme partícipe de su nueva aventura, espero que aún mis aportes le puedan ser útiles.
«Aquí van mis doce razones:
- El café colombiano refleja una historia de larga tradición y cultura de un pueblo que se ha levantado alrededor de una buena taza.
- El café colombiano, ha contribuido con el desarrollo socio económico de toda una nación, siendo el principal producto agropecuario desde hace más de dos siglos.
- El café colombiano es el reflejo de las condiciones geográficas diversas que se dan en un mismo territorio, pero que lleva consigo la heterogeneidad de un pueblo.
- El café colombiano es el fruto de una larga espera que se moldea en las manos de un caficultor consagrado.
- El café colombiano es el fiel testimonio de una herencia que se ha dado de generación en generación.
- El café colombiano es pasión, lujuria, deseo y satisfacción.
- El café colombiano ofrece momentos de viaje en el tiempo, en la historia y en el territorio.
- El café colombiano es la bebida suave, que ha pasado por muchas manos honradas y trabajadoras.
- El café colombiano, brinda notas que provienen de la tierra, el agua, el aire, la raza.
- El café colombiano es un homenaje a los campesinos.
- El café colombiano es la mezcla perfecta entre aroma, color y sabor
- El café colombiano es … Colombia «

El concepto y aporte de una gran amiga, poeta y consumidora de café:
- La suavidad
- la posibilidad de tomarlo caliente, frío, tibio o escarchado, sin que pierda su cuerpo
- el aroma de bienvenida todas las mañanas al molerlo y/o colarlo. O sea, antes de saborearlo con las papilas de la lengua ya se empieza a degustar por el olfato
- la posibilidad de conservarlo en grano un buen tiempo sin que pierda sus cualidades
- colarlo fuerte o suave no hace perder su cuerpo
- es superior si se toma natural, sin azúcar o leche. Quién ha visto un porteño echarle estos aditamentos a su mate?
- sin embargo, el azúcar, panela, canela, clavos o leche no le quitan su esencialidad y carácter distintivo
- compañero inseparable: a cualquier ciudad del mundo llevo mi libra de café para evitar cafés catastróficos.»
Por último lo que me escribe (sin terminar aún) nuestro amigo y colaborador, el ingeniero químico, Alvaro Pelaez, coautor del Manual del Tostador Colombiano, que hoy trabaja en República Dominicana en un laboratorio de control de calidad:
Las fuerzas que mueven la calidad son
Un Jeepao por la Paz

Una mezcla de felicidad y nostalgia fue la que sentí al encontrarme con Carlos Velandia, al ir camino a casa en Bogotá y encontrarme a este amigo cafetero de Santander, con quién desde hace varios años veníamos conversando acerca de las grandes posibilidades de una tienda móvil,sobre nuestro representativo vehículo icónico del Willys.

A Carlos, al igual que a mí, el Willys nos atraía y apasionaba de una forma particular. Transmitirle mis experiencias al frente de la primer tienda que tuve en la Avenida de Chile, llamada Willys Coffee, le sirvió de inspiración luego de tomar con nosotros un curso y así lanzarse a la aventura de armar y dotar de máquina y molino varios Jeeps y dirigirse hacia Brasil con motivo del Mundial de Fútbol, junto a su hijo y un grupo de amigos apasionados por el café y también por el balompié. La verdad me sorprendió cuando después de varios años de no encontrarnos, lo ví en noticieros de televisión con su grupo recorriendo cada país de Latinoamérica, hasta llegar a su destino final.

En este nuevo encuentro en Bogotá, Carlos me compartió un documento que elaboró, sobre la expedición lograda en Brasil y sobre la nueva «aventura», que piensa emprender con el propósito de recorrer Colombia llevando un mensaje de paz, acompañado de una buena taza de café; propósito que mejor compañía no podía tener. Nadie se reúne alrededor de una taza de café para pelear o hacer la guerra.

El objetivo de este cafetero emprendedor, no es más que el de llevar un mensaje de paz, llegando a todos los lugares, sectores y regiones del país, pidiendo dialogo, reconciliación y perdón, con un vehículo símbolo de trabajo y lucha del colombiano caficultor.

Ojalá su mensaje sea el «grano» que se a través de una cálida bebida lleve a la reconciliación de un país como el nuestro, lleno de gente buena, trabajadora y emprendedora como Carlos. Por lo menos cuente conmigo PARCE¡
Delirante café

Las cosas que más me sorprendieron de nuestra visita a Bariloche con motivo de la capacitación a los empresarios de DuCoin y el café el Barco, fue encontrarnos con nuestros dos compatriotas colombianos, que viajaron desde Bucaramanga a tomar el curso en El Bolsón con nosotros y el completo café de paso llamado Delirante Café.
Con Carlos Fernando Prada y su esposa, junto a mi grupo de trabajo, pedimos café espresso y capuccinos pequeños, sin pensar en que sería una de las mejores experiencias de sabor en esta región de la Patagonia. Con Daniel Borrás probamos sus ristrettos de la mano de la barista del lugar y la verdad que nos fascinaron.

José Sojo su propietario es un gran apasionado del café, viajero constante a varias partes del mundo y por consiguiente un conocedor de la calidad que se requiere en las nuevas cafeterías del mundo. Delirante Café esta ubicado en el centro de Bariloche en la zona más concurrida por los turistas y hace parte de esa nueva ola del café que también se esta tomando a Argentina.

Buen nombre, buena marca, buen café. Felicitaciones a José Sojo.
Baristas, los puristas del café
Imagen del barista colombiano Mauricio Romero que representa al país en el campeonato mundial de baristas de Dublín. Gran campeón y representante del gremio colombiano.
Hoy después de más de 12 años trabajando por el café de calidad, por el barista y con los baristas y profesionales de varias partes del mundo, así como haciendo partícipe y conscientes a los propietarios de las tiendas especializadas, sobre la importancia de capacitarse y capacitar a sus colaboradores, encontré en mis archivos un artículo que cobra vigencia, que hace varios años publicó la revista Catering, a propósito de la Feria de Cafés Especiales que se realizó por primera vez en Colombia, donde gracias a este evento,la profesión de barista en Colombia tuvo un «lanzamiento oficial», compitiendo con gran entusiasmo todos esos pioneros de esta profesión, que tanto apasiona a los jóvenes de cafeterías, tiendas, barras y lugares donde se da importancia a la correcta preparación del café.
La razón principal de volver a publicar este artículo obedece al «sinsabor» que me quedó, luego de haber ido a visitar la tienda de café de un antiguo alumno, en el centro internacional de Bogotá y encontrar que la empleada recién contratada no tenía ninguna capacitación ni formación alguna y el café de gran calidad que usaban, lo estaba arruinando en la preparación. Este alumno y amigo nuestro, ya no estaba responsablemente al frente de su negocio y según podía observar, la «atmósfera» de su negocio denotaba crisis y a mi modo de ver anuncia cierre. Por respeto y esperanza de que se recupere no publico el nombre del lugar.
El barista como lo dice al comienzo de la nota, la periodista de Catering tiene que dejar de considerarse como un simple preparador de tinto, debe entenderse que al frente de una máquina tan costosa como lo es la capuccinera, debe estar un profesional, culto, entrenado, capacitado y comprometido con el negocio, igual que sus propietarios comprometidos con el y pendientes de cada taza que llega al cliente.Además el mejoramiento continuo, la investigación, la propuesta de nuevos productos , de nuevos cafés debe ser una constante para mantener el éxito. Como reza el slogan de la Pfizer «Solo los mejores van más allá».
Artículo de la revista Catering
Por: Adriana García Ledesma
Pasar de ser el señor o señora de los tintos a ser un verdadero arquitecto de una bebida de café requiere de altas dosis de disciplina, conocimiento y pasión. Conozca los pormenores de la profesión detrás de la taza.
Un barista ni es un ‘malabarista’ a medias, ni un barman metido a artista, aunque en el diario quehacer haga maromas y su experticia sea apreciable sorbo a sorbo, en cada taza de café servida.
Los desafíos para este gremio a la hora de ubicarse laboralmente podrían empezar con lo poco conocida que resulta esta denominación de empleo en el mundo del trabajo, continuar con un mercado en pleno aprendizaje de buen consumo y la sesgada percepción de su aporte real al negocio cafetero.
En el mismo orden, la dinámica oferta- demanda no resulta ser muy favorable para el barista en el ambiente restaurador. Comúnmente en los sitios de internet para buscar u ofertar empleo es factible encontrar que por cada 1200 anuncios laborales, uno corresponde a un barista y ni eso. Porque básicamente, como se podrá corroborar en la siguiente oferta genérica, resulta factible que cualquier persona pueda cumplir con el perfil: Se necesita personal para tienda de café, bachiller o estudiante universitario, con seis meses de experiencia en servicio al cliente. Salario, a convenir.
Por otra parte, este tipo de empleo aún no tiene un código en la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones CIUO, elaborada por la Organización Mundial del Trabajo (OIT) desde 1988 y en la última propuesta de modificación que se realizó a finales de 2007 aun no se contempla. De ahí que para las estadísticas mundiales la participación de esta ocupación sea imperceptible, pues además sus indicadores se manejan aún en círculos más restringidos como son las firmas de outsourcing y compañías a cargo de la contratación.
Con todo lo anterior, los esfuerzos por darle su lugar al barista así como lo tiene ganado el sommelier en la industria vitivinícola, son más que imperiosos tanto para aquellos que han elegido este camino como para los empresarios. Aunque el panorama parece agreste, el camino por recorrer se muestra lleno de oportunidades para ambas partes. CATERING le marca algunas pautas.
El que tenga buen café que lo sirva
¿Usted creería que en el mejor restaurante francés, el hostess es quien administra la cava y recomienda el maridaje? Sería disparatado, al igual que no contratar un barista para responder por la preparación, formulación y venta del café, independientemente si su negocio es una tienda, un hotel o un restaurante. Las ventajas que puede ofrecer un buen barista, con mutuo beneficio en el negocio:
- Más ventas. Tendrá un aliado experto en caficultura que es corresponsable en el número, tipo e innovación de las bebidas que se venden como la cantidad de café que se puede comercializar a través del local.
- Fidelidad. Será un aliado para consolidar una importante base de clientes, gracias a que comprende los gustos de cada persona. Esto se reflejará en la permanencia de los habituales y la consecución de nuevos seguidores largo plazo.
- Ahorros. Un buen barista hace un eficiente manejo de materia prima lo que genera un impacto directo en el ahorro de los insumos porque evita desperdicios de café y leche; evita visitas de asistencia técnica por falta de calibración de las máquinas y daños menores que si no se salen de las manos, le pueden costar el equipo completo.
- Calidad. Identificar problemas de calidad en cualquier punto de la cadena antes de llegar a la taza, así como manejar correctamente la formulación de las bebidas, hacen que su barista sea un punto de control y seguimiento de proveedores.
¿Y quién los prepara?
Los perfiles de los educadores son muy variados y son personas que en su mayoría han validado su práctica y aprendizaje ante la Specialty Coffee Asociation of America, Coffee Quality Institute y la Word Barista Championship, entidades que fijan los parámetros mundiales de calidad para los baristas y jueces de competencias. Quienes superan y aprueban todos los ciclos formativos obtienen los grados de licenciatura Q Grader y Cup Grader, que respaldan sus altos conocimientos en preparación de bebidas, catación y bagaje en caficultura.
Además, su relación y experiencia directa con el pergamino, proviene desde diferentes puntos de la cadena productiva, desde el beneficio, comercialización, torrefacción, desarrollo en tecnología e investigación, concursos y en última instancia, el montaje de las tiendas de café, ha evolucionado con mayor fortaleza en un tiempo promedio de 15 años y que en los últimos cinco, la enseñanza ha ganado mayor importancia en sus proyectos empresariales para servir a toda persona que quiera ser barista, aprender de catación, explorar oportunidades de montar su propio negocio de café, como ocurrió con la empresa torrefactora Café Quindío y que hoy tiene su propia escuela.
Por otra parte, encontrar opciones para estudiar barismo en Colombia, no es problema desde el punto de vista económico. Parmenio Angarita, directivo de la Escuela Colombiana del Café/ Educafes, revela que “el 30 por ciento de las personas que hemos capacitado vienen del exterior con la expectativa de que en nuestro país deberían estar los mejores baristas pero también por los costos. Mientras que en nuestra institución, un curso cuesta entre 280 y 300 mil pesos, en el exterior alcanza los 3000 mil dólares, según nos informan instructores de la Barista Coffee School, en Portland, Oregón. Esto representa un sobrecosto por encima del 400 por ciento”.
El compromiso para cada persona es validar la calidad de la educación y confrontarla con lo que el mercado laboral y los clientes conocedores están exigiendo, cuyos altos estándares se han dado por la expansión de las competencias mundiales de la talla de la WBC y otros certámenes de las que se han replicado a campeonatos locales donde la calidad del café, la innovación en la preparación y el rescate de tradiciones tienen un espacio asegurado.
Recuadro Datos para leer de un solo sorbo
| Denominación y origen
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El término barista fue acuñado en Estados Unidos por la compañía Starbucks® derivado de la palabra italiana barrista que es la denominación precisa para la persona encargada detrás del mostrador de servir bebidas a base de café, alcohólicas y refrescos. En inglés, el término hace parte de la jerga de todas las cafeterías estadounidenses para identificar a los empleados especializados en la preparación de bebidas de café. |
| Salarios | Lee Thomas, barista jefe y co propietario del café londinense, Daily Grain le contó al periodista Chris Arnot, de The Guardian que un barista, según su nivel de preparación básico, media o avanzado, puede devengar entre 17 y 23 mil libras esterlinas al año, tiempo completo y con un turno de 10 horas, seis días a la semana. Esto equivale a un rango aproximado de 24 y 33 mil euros o casi noventa millones de pesos colombianos. En nuestro país es usual que los ingresos sobre le básico aumenten por las propinas, |
| Oportunidades de carrera | Dependiendo de cada empresa, los procesos se hacen mediante compañías de outsourcing, que establece un perfil estándar más relacionado con las habilidades para servicio al cliente. Al aprobar el proceso de selección son entrenados como baristas por la compañía empleadora, quien hace las evaluaciones continuamente. Esto se traduce en ascensos a otras áreas de manejo más administrativo con personal a cargo, patrocinios y mejores ingresos. |
Compartiendo café colombiano en el «fín del mundo»

Una verdadera sorpresa fue para nosotros al llegar a Bariloche, encontrar un entusiasmo tan grande por el café de Colombia por parte de los empresarios del Café DuCoin y Café El Barco. Con materias primas que además llevan a esta ciudad con gran esfuerzo y costos altos, dada la distancia a Buenos Aires y los costos de transporte.

DuCoin es una cafetería ubicada en un centro comercial ubicado a espaldas del Hotel Montana, de gran afluencia de clientes y como reza su letrero piden a su clientela comprensión por los inconvenientes ocasionados con la capacitación a su personal, prometiendo regresar al siguiente lunes, «con la mejor onda».

Precisamente en Yevgen Vyshniakov recae en primera instancia la tarea de preparar el café en DuCoin, ofreciendo esa «buena onda» que Juan Pablo Barbero socio y administrador le ha encargado. Yevgen es un barista profesional ucraniano formado en Europa y fué uno de los más destacados participantes en la capacitación que se realizó durante dos días.

En los laboratorios y planta de tostión de Café El Barco se llevó la capacitación, nivelación y entrenamiento para el equipo de DuCoin y El Barco, con un gran interés, curiosidad y entusiasmo por parte de todos los participantes.

El trabajo propiamente dicho no era con amateurs ya que la mayoría de participantes en esta capacitación, ya tenían conocimientos y manejo de máquinas y equipos, pero como se planteó desde un comienzo, era un encuentro y nivelación comparativa de conocimientos.

La experiencia en el trabajo que Daniel desempeña en Full City Coffee House de Buenos Aires, donde presta sus servicios como barista profesional le ha servido para acompañarnos en diversas oportunidades a capacitar alumnos, entrenar trabajadores de diversas cafeterías de la ciudad y de paso con gran beneplácito compartir estas faenas en el sur del continente.

Todos esos aspectos y tips que interesan a baristas aficionados como experimentados, son los que se evaluaron en las instalaciones de El Barco Café. Materias primas, procedimientos, máquinas y equipos, así como aquellos detalles de la preparación en taza, que conlleven a llevar a la mesa de los clientes un café de gran calidad.

El capuccino no podía faltar ya que hoy en día es el de mayor consumo en todo tipo de cafeterías y para el argentino el «cortado» es su preferido y Daniel ha logrado entender como con sus técnicas de vaporización correcta, combina leche y café de calidad de una manera magistral.

Pero si se trataba de mejorar la calidad de la bebida, no bastaba la nivelación en la preparación sino que había que hacer un análisis de las materias primas que se ofrecían directamente y las del mercado. Por tal razón al siguiente día de la capacitación nos enfocamos en la catación con todos los protocolos que exige el café. Trabajadores, dueños y amigos de los organizadores participaron de una manera atenta y admirable.

La fragancia, el aroma, el cuerpo y todos los demás aspectos o descriptores fueron asimilados por los asistentes a este interesante taller, donde el ganador resultó siendo un café colombiano de Santander recién tostado para este propósito por Ignacio en su nueva máquina. Algo que nos dejó gratamente impresionados fué la presentación en dispensadores de café, que a la entrada mostraba EL Barco y que hace parte de la decoración y diseño de este sitio alejado del sector turístico más concurrido de Bariloche y que sin embargo mantiene lleno desde su apertura.

Al mejor estilo americano se exhiben los cafés recién tostados por Ignacio, los cuales so rápidamente evacuados, dada la gran clientela que lo visita.

Hay que dar crédito y reconocimiento tanto a Ignacio Díaz como a Juan Pablo Barbero, por su gran esfuerzo en el mejoramiento de sus servicios y de la calidad de sus productos, toda vez que las instalaciones de ambos tuvieron que cerrarse al público, durante las jornadas de capacitación. Nosotros agradecemos este detalle y deseamos que todo este esfuerzo redunde igualmente en mejores resultados económicos.

Finalmente y con la ausencia de los «promotores» del evento, nos despedimos de este lindo grupo de muchachos argentinos, que realmente son pioneros en esta actividad profesional cafetera de la región patagónica argentina. Nos acompañan en la foto de izquierda a derecha: Milton Sosa, Jimena Aguilar, Martín Abadía, Maximiliano López, Micaela Ferrara y Daniel Borrás, adelante en la foto: Marcelo Casamajón y Marcela Fornetti.
Ya desde Colombia les enviamos un cálido saludo, con la seguridad de que pronto volveremos para ver y probar café bien preparado, por verdaderos profesionales.
!EXITOS¡
EL Bolsón: Tierra para catadores

Cuando hable por primera vez con Pablo Quiroga en el café de Full City Coffee House en Buenos Aires y me elogió el café que le ofrecíamos en el macchiato que pidió, me planteó la posibilidad de ofrecer un curso de café en la ciudad de El Bolsón de donde era oriundo, pero nunca imagine que este sitio famoso por sus atractivos turísticos, deportes de invierno, montañas mágicas, nieve, lagos, cataratas, cascadas y demás paisajes encantadores; pudiera contar con tanto potencial gastronómico.
Con bastante tiempo fuimos preparando las charlas y entrenamiento sobre catación, preparación y arte latte, que podríamos ofrecer para los allegados y socios de Pablo, pensando mucho en cómo irían a recibir nuestros conocimientos y experiencias cafeteras.

La primera tarea fue enviar un pequeño despacho de café colombiano a Pablo y a partir de allí, el interés por el producto nuestro se multiplicó. Pablo como buen diseñador gráfico que es, además de su profesión como terapista neural, se dió a la tarea de diseñar un afiche promocional, para que la gente de la región se enterara. Este llegó a conocimiento de los tostadores y cafeteros de Bariloche a través de las redes sociales y así mismo se motivaron en contactarnos y unir esfuerzos para hacer posible nuestra visita y capacitación, también a esta ciudad.

La primera sorpresa que nos llevamos fué al llegar muy temprano en la mañana al terminal de buses donde nos encontraríamos con Pablo, a solo dos locales de la oficina de los buses, y empujados por el frío natural de este lugar, encontramos una pequeña cafetería, sencilla, pequeña dotada con máquina capuccinera, decorada sobriamente con dispensadores «modernos» de café, donde se leía «café colombiano» y con solo hablar y pedir el primer cafecito, el dueño y su esposa se emocionaron al saber que eramos colombianos y nos entablaron conversación. Enseguida Daniel Borrás, no dudó en acercarse a la máquina y comenzar a cuadrar el molino, mirar los granos e indicarles cómo podrían mejorar la calidad de su bebida, con unos pequeños ajustes. En un momento ya eramos grandes amigos y no fue posible que nos dejaran pagar la cuenta.

Luego llegó a la cita Pablo, nos dimos el consabido saludo de beso argentino y nos dirigimos a La Jauja, donde ya nos esperaban su administrador, trabajadores y amigos interesados en la capacitación.

La Jauja es un lugar donde se producen los mejores helados, chocolates, cervezas y comida de la región. Negocio que ha sido asumido por la segunda generación de la familia Mazzini con un enfoque moderno de gastronomía. Sus actuales dueños cuentan con una gran formación dirigida a liderar en cada negocio que asumen.

Desde el primer día y hasta el cierre, su administrador y propietarios nos acompañaron en las prácticas de preparación de café y sus módulos de «barismo», arte latte, catación historia y contextualización del mundo de los cafés especiales.

El grupo estuvo conformado por trabajadores de la Jauja, el Café de las Flores (homenaje que hacen sus dueñas al famoso e histórico de París) y varios profesionales como Pablo interesados en incursionar en el segmento de cafés especiales en esta región.

Comenzamos como es usual hablando de historia, botánica y la particularidad de los procesos, ubicando al café colombiano en el contexto mundial y enseguida pasamos a trabajar y preparar con todos, en diversos métodos de filtrados para acercar de manera grata al grupo, al sabor y características de las arábicas colombianas.


Los diversos pasos del proceso del café y su preparación se rematan al final con un premio: Un grano de café recubierto de chocolate, que fascina a estos habitantes de la Patagonia. Además habría que agregar que eran granos caracolitos tostados y recubiertos con chocolate de Santander, que nos enviaran los amigos de la Mata del Café en Bucaramanga, con dos colombianos apasionados y aventureros que llegaron y nos acompañaron durante todo el taller, Carlos Prada y su señora Isbelia, a quienes vemos al fondo en la foto siguiente.

Pero bueno, si hablamos nuevamente de catación el chocolate en El Bolsón es un producto de calidad que se suma a la degustación y cata de helados, cerveza, vino, carnes, pastas, mermeladas y mucho delicatessen, que deleita y fascina a los visitantes y habitantes del lugar.

En las jornadas diurnas nos dabamos a la catación, a la degustación de cafés colombianos de Santander, Sierra Nevada, Cundinamarca, Támara, Calarcá que habíamos traído desde Buenos Aires y de noche nos dejábamos «seducir» por el chocolate, los vinos, la cerveza, los helados y las «picadas» veganas que Pablo y sus amigos nos habían preparado. Pablo nos brindó su vino y aperitivo orgánico a base de saúco de la región, así como la cerveza artesanal que el mismo procesa en su chacra, con un diseño y mensaje esperanzador: Solo el amor salvará al mundo.


Argentinos, españoles, colombianos éramos tan diversos como los componentes de los platos que Pablo Quiroga y sus amigos nos brindaron, en una cálida velada.


Ya para despedirnos en la noche anterior al cierre de la capacitación, los amigos de la Jauja quisieron darnos cátedra de catación de helados con ingredientes tan exóticos, imposibles de rechazar. Helados de rosa mosqueta, lúpulo, ristretto, cardamomo, grosella, chocolate amargo,vainilla, etc.

No podía quedar sin mencionar el vino ni las cervezas artesanales que se elaboran artesanalmente por Dino Fraschetti en su viñedo de una parte y por otra de Pablo Quiroga, que le dan renombre y notoriedad a los productos de El Bolsón.

SALUD¡

